Cómo contar historias en la tele lejos del reality show

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En enero del 2005 aún no existía YouTube pero nosotros ya pensábamos en cómo hacer televisión afuera de la televisión. El modelo de negocio que proponían los canales no nos era rentable, para acceder a un crédito del Instituto de Cine carecíamos de antecedentes y de experiencia y poco le importaban a los noticieros contar historias de personajes desconocidos, sin méritos aparentes, sin ser protagonistas de escándalos o alzarse con el mediático mérito de ser agitadores del morbo ajeno. En enero del 2005 nos reunimos un grupo de periodistas, comunicadores, cineastas y diseñadores con las ganas de contar historias locales pensadas para un público universal. Queríamos invertir el paradigma del narrador al estilo Marco Polo que viaja por lugares remotos para contar qué ve en ese universo nuevo y lejano. Quisimos contar lo que teníamos cerca, a mano, a la vuelta de la esquina y –en todo caso- que la historia a narrar viaje por el espacio y el tiempo. Así, con esa premisa, arrancamos a producir Gud Mornin Colón.

El documental sobre la difusión de la cumbia en las radios de baja potencia viajó mucho más allá de lo imaginamos aquel verano. Shinga Lima, quien trabajaba como recolector de residuos de la Municipalidad y por las noches descollaba en su programa radial, como así también el Mono Minasián, propietario de la verdulería El Sueño del Monito y animador de las tardes en FM Sueño son dos de las estrellas de esta crónica audiovisual que se proyectó más veces en Perú que en Argentina. Gud Mornin fue la llave que nos permitió arriesgar, crecer, equivocarnos y volver a hacer. Fue también la certificación de un camino cuando en 2007 llegamos a ser finalistas de los premios que otorga la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano que preside Gabriel García Márquez. En aquella oportunidad el premio Nobel nos preguntó ¿Existe la cumbia argentina?

La cumbia no sólo existía sino que era el género estigmatizado por los grandes medios. El desafío fue narrar horizontalmente un relato cotidiano. Los protagonistas de las radios, que surgieron con equipos precarios y gran esfuerzo de realización, son dignos representantes de un presente más que significativo de la realidad del país. Mientras el Gran Hermano dominaba la escena catódica nosotros reconocíamos a las radios de baja potencia como un espacio de difusión de la cultura popular en la Pampa Húmeda argentina a través del acceso de nuevos actores en los medios de comunicación. Por aquellos años no se hablaba de los prosumidores y las redes sociales eran redes humanas.

De aquel 2005 hasta hoy seguimos trabajando en el mismo eje: las crónicas audiovisuales. Pensando cómo producir relatos locales para un público universal, con gastos de producción ínfimos, explotando circuitos de distribución informales y que la vida de esa historia no envejezca rápidamente. A Gud Mornin le siguieron Querido Doctor, luego con los dos ciclos de Sustancias Elementales (el primero se emitió en Canal Encuentro, el segundo pertenece a la Televisión Digital Abierta).

La crónica en TV es un género ausente. Nosotros definimos a la crónica a partir de la fricción que se genera con el público. El televidente se encuentra con gente de a pie. Con su vecino. Con personajes sencillos que hacen cosas extraordinarias. Procuramos hacer periodismo narrativo lejos de una lógica dominante de talk-shows y provocaciones innecesarias. El cronista colombiano Alberto Salcedo Ramos sostiene que periodismo narrativo informa de manera interpretativa, genera placer estético y permite descubrir el significado profundo de las tendencias sociales. Tratamos de respetar esas máximas. Las historias que contamos ayudan a desentramar lo simbólico, trabajamos con metáforas, con espacios vacíos y silencios.

“El mundo a través de las personas” es una excusa. La excusa del encuentro, de ir al cine para volver a ver qué hicimos en esos diez años. Diría el periodista mexicano Rogelio Villarreal en el catálogo de la muestra: “Relatos de una sencillez perfecta en los que se entreveran la fantasía, las tradiciones, la solidaridad, el humor, las ganas de vivir y de encarar el futuro con confianza y optimismo, sin importar los rudos golpes y obstáculos de la vida”. Volver a vernos con todos los protagonistas de estas historias en una sala a oscuras, acomodador mediante.

TXT: Juan Mascardi – @mjuanro

Los días 3 y 5 de diciembre se proyecta El Mundo a través de las Personas (Crónicas audiovisuales 2003- 2013). La cita es a partir de las 20, en el Cine Arteón, (Sarmiento 778)

Lunes 3: Querido Doctor, Gud Mornin Colón, Agua: Tiburones en el Paraná , Fuego: Prendan hogueras

Miércoles 5: Aire: Luces arriba, Tierra: La Biblio y el fútbol. Cuatro capítulos de Sustancias Elementales II (Los versos de la tierra – Aguas amargas – Ensamble sobre fuego – Trazos de cielo.

 

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