Flavio Vargas: “Un proyecto de comunicación tiene éxito si es sencillo y estable”

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Si navegamos en la web nos vamos a encontrar con muchos proyectos periodísticos pero ¿Cómo nos diferenciamos? ¿Qué tiene que tener un proyecto para ser atractivo? ¿Cómo lo financiamos?

Flavio Vargas Gomescásseres, asesor de proyectos y fundraising en Fundación Tomás Eloy Martínez (Buenos Aires – Argentina) y Coordinador externo en Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (Cartagena – Colombia) dictará un taller sobre ¿Cómo gestionar un proyecto de comunicación? El mismo se realizará jueves 27 de octubre de 13 a 16 hs en la Universidad Abierta Interamericana (Pellegrini 1816- Rosario). Más información del talleraquí.

¿Cuál es el rol de los comunicadores en la gestión de proyectos?

En realidad no hay un papel nuevo. Lo que hay, por un lado, son más comunicadores vinculados a proyectos de empresas y organizaciones no gubernamentales para que den a conocer esos proyectos. Las organizaciones saben que si no muestran lo que hacen es como si no lo hubieran hecho.

Por otro lado, hay más organizaciones que vinculan el periodismo, la literatura o algún tipo de creación intelectual o artística con un propósito social. Hay muchos comunicadores en ellas, diseñando los proyectos y ejecutándolos. Incluso, muchos de los medios nuevos tienen a periodistas que a la vez son gerentes de proyectos. En internet es el caso más claro, es gente que está pensando qué hacer, cómo innovar y cómo conseguir los recursos para que esas ideas se concreten. Terminan siendo las cabezas que inventan o dan forma a piezas  periodísticas digitales, junto con directores y editores.

¿Cómo se planifica un proyecto? ¿Qué cosas hay que tener en cuenta?

Lo importante es tener claro el objetivo. Es como cuando se escribe. Cada vez que escuchaba a periodistas consagrados como Jon Lee Anderson, Alma Guillermoprieto, incluso al mismo García Márquez, ellos decían que lo primero es tener la claridad de qué queremos contar. Es un asunto muy básico, y suena obvio, pero la verdad es que no es tan fácil saber qué queremos hacer y para qué. Para la muestra hay una cantidad de grandes esfuerzos periodísticos o literarios que quieren contarlo todo y el resultado es que al final, no cuentan nada, al menos nada sustancioso. Igual pasa con los proyectos, que pierden el norte y terminan desparramando los recursos hacia diferentes cosas, pierden el impacto y caen en una serie de desgastes que no se compensan con los resultados.

¿Cómo se gestiona un subsidio?

Los subsidios se consiguen solamente de una forma: la difícil. No hay una fórmula, aunque digamos hay dos vías. Una de ellas es atendiendo a las convocatorias de organizaciones financiadoras. Ellos piden propuestas para que concursen por una suma de dinero y eligen aquellas que les sirvan para cumplir la misión organizacional. Se podría ver casi como la contratación de un servicio, sólo que tiene condiciones diferentes a la que pudiera tener una relación comercial. Estos financiadores casi siempre son ONG, las oficinas de cooperación de países y ciudades, o las organizaciones multilaterales. Otro modo es con las empresas privadas, que pueden recibir diferentes beneficios como deducción de impuestos, fortalecimiento de las iniciativas de responsabilidad social empresarial, publicidad o creación de empatía con la marca. La forma de aproximarse a ellas tiene muchas variables.

Lo cierto es que las relaciones públicas juegan un papel importante en ambos casos. Es a menor escala lo que sucede con las acciones en la bolsa que suben o bajan dependiendo de algo tan volátil como la emoción de la gente, de si confían o no en tal cosa. Aquí quien tiene el dinero debe confiar en quien lo recibe, conocer al otro a ver si será capaz de cumplir lo que promete y esas cosas dependen de quienes tienen el poder de ejecutar y el poder de decidir, es decir, al final el asunto se reduce a unas relaciones interpersonales con todos los altibajos que ello implica. Se trata de negociar y crear un ambiente de estabilidad. Es una tarea que lleva mucho tiempo, es igual que cuando los periodistas cultivan un buen contacto.

¿Cuáles son las preguntas que tendría que realizarse un comunicador antes de emprender un proyecto?

Lo primero es saber qué quiere lograr, para qué y por qué quiere hacerlo. Si lo tiene claro, lo siguiente es ser muy franco y pensar si va a ser capaz de llevarlo a cabo, si tiene el tiempo, la plata,  la gente y la disponibilidad para conseguir lo que haga falta.

¿Qué cosas tienen que tener un proyecto para tener éxito?

La sencillez y la estabilidad. La sencillez porque entre más complejo sea el proyecto, es más difícil explicarlo a quien pueda financiarlo o a quien pueda vincularse, suele haber más tareas o las tareas tienen más detalles. Por supuesto, hay proyectos que necesariamente son complejos, pero hay que buscar el modo de que pueda verse como algo simple, ya sea dividiéndolo en subproyectos o en etapas. Lo elemental, o la impresión de lo elemental, ayuda mucho a visualizar el resultado y el modo de llegar a él.

La estabilidad es indispensable y, como la felicidad, nunca es completa. Todos los proyectos implican un grado de imprevistos que generan inestabilidad, que algún socio se retira o se retira alguien que trabaja con nosotros, que falta dinero, que falta un documento, que falta tiempo. Para solucionar este tipo de situaciones se requiere flexibilidad para hacer los ajustes que hagan falta.

¿Cuáles son las tareas que realizás en la FNPI? ¿Cómo es la experiencia de integrar la Fundación?

En realidad lo que me ocupa más tiempo es la Fundación Tomás Eloy Martínez (Fundación TEM), donde trabajo de la mano con Margarita García Robayo en el diseño y ejecución de proyectos, así como en la búsqueda de recursos. En la FNPI realicé estas mismas tareas como Director de Programas, ahora colaboro con ellos ejecutando proyectos específicos o cumpliendo algún papel en ellos.

Con la FNPI la experiencia ha sido excelente, porque sobre todo cuando estuve allá, pude materializar mis ideas para los proyectos y ejecutarlos. Por ejemplo, cuando coordiné el Premio Nuevo Periodismo, propuse sacar una revista que hablara de los ganadores y nominados, pero que sobre todo, diera un panorama del periodismo iberoamericano y que enseñara algo. Así salió una edición desde la cuarta convocatoria hasta la décima, en la que ya yo no estaba. Ese es un ejemplo de muchos. Se trata de una organización que apoya a su gente y generosa para enseñarle aquello que se necesite para hacer bien el trabajo. Ahora que soy un colaborador externo, mantengo un vínculo muy cercano, no solamente laboral, sino personal.

Con la Fundación TEM es una experiencia muy similar. Conocí a Tomás Eloy Martínez en Cartagena y ahora, junto a sus libros, me siento privilegiado por cumplir con su deseo de crear un espacio para los nuevos talentos de la literatura y del periodismo. La Fundación TEM está comenzando y eso hace la diferencia, porque el modo de encarar los proyectos es diferente. Se trata de poner en marcha toda la máquina, hacer que se conozca, en definitiva, empezar.

¿Qué cosas aprenderán aquellos que participen del taller?

Este tema de gestión de proyectos está bautizado con un nombre bastante aburrido, que no le hace justicia. Cuando estaba en la Universidad me vendieron una idea de relaciones públicas de corbata y sonrisas, pero la realidad es otra, donde hay que buscar, negociar, diseñar y planear. Que este asunto de los proyectos cada vez va teniendo más cabida en los medios de comunicación y en la fragmentación del mercado. Probablemente muchos encuentren ahí su trabajo. También que gran parte de este asunto, es que a pesar de que involucra organizaciones depende de la gente y de la voluntad, que en eso es importante la negociación y las relaciones públicas, que en realidad están a medio camino entre ser un capo de Tony Soprano y la corbata y las sonrisas.

TXT: Ayelén Ferreyra – @ferreyraayelen

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  1. […] Flavio Vargas: “Un proyecto de comunicación tiene éxito si es sencillo y estable… – La sencillez y la estabilidad. La sencillez porque entre más complejo sea el proyecto, es más difícil explicarlo a quien pueda financiarlo o a quien pueda vincularse, suele haber más tareas o las tareas tienen más detalles. Por supuesto, hay proyectos que necesariamente son complejos, pero hay que buscar el modo de que pueda verse como algo simple, ya sea dividiéndolo en subproyectos o en etapas. Lo elemental, o la impresión de lo elemental, ayuda mucho a visualizar el resultado y el modo de llegar a él. […]

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